¿Pastelería Saludable? Consumo responsable

17.05.2022


No sé si existe la pastelería saludable, yo personalmente no lo creo. Quizás alguien del mundo del marketing acuñó ese concepto tratando de mantener vigentes algunos alimentos en medio de la innegable tendencia fit que muchos siguen (aunque algunos lo hacen solo por moda), sumándose también quizás sin querer, a esa agresiva campaña de desprestigio del azúcar de la que todos hemos sido testigos.


Yo, como pastelera, soy del mundo dulce, conozco los beneficios y también los efectos no muy favorables que algunos ingredientes que utilizamos podrían producir, pero como todo en la vida, lo adverso proviene de los excesos.


Es verdad que se pueden elaborar preparaciones bajas en dulce, o con sustitutos del azúcar, o sustitutos de la harina, pero, al fin y al cabo, la combinación de ingredientes en un producto final, no lo hacen saludable en sí mismo y tendrá prácticamente el mismo efecto si repites, si comes uno diario, o uno después de cada comida para satisfacer tus ganas de dulce.


Este es un tema polémico, lo sé, y esta reflexión no es una verdad absoluta (nadie la tiene), es simplemente mi perspectiva personal, habiendo identificado como pastelera, como comensal y como una persona común que en otra época sufrió de sobrepeso, lo importante que es darse gusto ocasionalmente, sin sentir culpa.


Si hablamos de pastelería saludable, considero que más bien se trata de un consumo responsable. No se trata de privarse, ni de satanizar, se trata de disfrutar con moderación, con placer y sin culpas, pero también con responsabilidad para estimular, satisfacer y disfrutar, pero sin hacerle daño a tu cuerpo. Y pensándolo bien, esto aplica para todo en la vida, como el consumo de licor, la rumba, la comida de sal, la actividad física, el trabajo, para todo…



No pretendo de ningún modo desprestigiar esos tipos de pastelería alternativa, necesaria para las personas con alguna condición de salud como intolerancia al azúcar, a la lactosa, al gluten, o personas que simplemente tienen otros gustos, esas opciones son absolutamente necesarias, pero definitivamente “saludable” no sería una denominación correcta.


...la pastelería (light o no) no es necesariamente saludable, pero nuestras conductas si lo son y traen como resultado esa maravillosa sensación de bienestar.

El concepto del bienestar en términos de alimentación abarca mucho más que comer bien, no se trata solo del cuerpo, también se trata de disfrutar lo que comes, de alimentar el alma, las emociones y el espíritu. Desde esa perspectiva, si, la pastelería es saludable vista como uno de esos placeres que además de la estimulación fisiológica del cuerpo, generan un deleite instantáneo que activa los sentidos y también pone en marcha la química corporal disparando esos gatillos hormonales del placer necesariamente asociados a la felicidad.


Creo que lo saludable no es el producto en sí mismo, sino la forma en que elegimos consumirlos; la pastelería (light o no) no es necesariamente saludable, pero nuestras conductas si lo son y traen como resultado esa maravillosa sensación de bienestar.


Como bien dice el dicho “una vez al año, no hace daño”, o en momentos especiales. Endulzar la vida con un bocado dulce, esponjoso o cremoso ocasionalmente es sin duda una celebración que llena el alma de alegría, y la alegría, esa sí que es saludable.

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